• Antigüedades para clientes virtuales

    Un estudio reciente de la Fundación La Caixa cifraba en 385 millones de euros el volumen total de ventas de piezas de arte en galerías y casas de subastas del mercado español durante el pasado año. Las compras de escritorios o cómodas con 100 años de vida, vajillas, pinturas y todo tipo de objetos decorativos singulares para lucir en la vivienda aumentaron un 12% en 2014 y un 7% en 2015, registrando el tercer año consecutivo de crecimiento positivo. Y, por primera vez igualaron los niveles de 2008, confirmando así la consolidación de la recuperación, aunque con algunos altibajos, debido a la inestabilidad política.

    Pero una vez consolidada la recuperación, el sector continúa avanzando en la incorporación de nuevos clientes, sobre todo los más jóvenes, ampliando la posibilidad de comprar y de paso reducir ese aura de exclusividad e inaccesibilidad que rodea al mundo de las antigüedades. El comprador menos experto siempre ha tenido la opción de acercarse a las ferias, a cuya cabeza se sitúan Feriarte y Almoneda, ambas en Madrid, o a las subastas que con periodicidad mensual, generalmente, celebran casas como Durán Subastas, Alcalá, Segre o Goya Subastas, sin olvidar los recorridos por las tradicionales tiendas de anticuarios. Ahora, el negocio también se actualiza, y este año se estrenan varias iniciativas destinadas a facilitar la compra sin moverse de casa.

    Es el caso de Durán Subastas, que ha introducido la puja online por lote certificada en el momento en que se celebra la subasta presencial. "Esta posibilidad abre mucho el mercado de potenciales compradores, desde el menos experto al más joven, y sobre todo al internacional, que ha ido creciendo exponencialmente en España, y al que le interesa nuestro mercado", explica Consuelo Durán, directora de la casa de subastas.

    Pero si lo que puede echar para atrás a un comprador virtual indeciso son las garantías, Ifema, la organización ferial responsable de Feriarte y Almoneda, ha lanzado una tienda digital en la gran plataforma global de comercio electrónico eBay (169 millones de usuarios) con la finalidad de ofrecer a los expositores del salón un canal de venta online de todas aquellas obras y piezas expuestas en esta feria, y seleccionadas por un comité de expertos, lo que aumentará las posibilidades de comercialización tanto en España como en el extranjero los 365 días del año.

    La feria se celebrará a partir de mediados de noviembre en Madrid, y contará con la participación de más de 90 anticuarios y galerías de arte, que expondrán miles de piezas con más de 100 años. La plataforma de venta gana en credibilidad y autenticidad, evitando posibles fraudes, y la feria en captar compradores virtuales, que no pueden acercarse in situ al certamen, sobre todo de cara al comprador extranjero. "Las piezas que se exponen en Feriarte pasan por un comité de 50 especialistas que revisan las piezas y valida la autenticidad a la hora de exponer, retirándose de la feria las que no cumplen los requisitos", asegura Teresa Mérida, directora comercial de Feriarte. En el caso de Almoneda, los expertos proceden del Comité organizador.

    El objetivo es atraer a un comprador generalista, más joven, con el respaldo de la certificación y con un denominador común: "Son personas con interés por el mundo del arte, profesionales con un perfil económico medio, y medio alto", lo describe así Consuelo Durán. Aunque, como apunta Teresa Mérida, ferias como Almoneda, con un criterio de antigüedad hasta los últimos cien años, permiten adquirir libros, pequeño mobiliario, objetos de decoración, vajillas por piezas; un toque vintage desde 100 o 150 euros. Sólo en Almoneda, en 2016 se vendieron 22.862 piezas, con independencia de las ventas cerradas a posteriori. Feriarte registró 2.113 objetos; menos ventas pero de mayor importe y muy selectas.

    "En cualquier caso se trata de comprar objetos que diferencian la casa, dan un toque que añade a la vivienda personalidad y gusto, saliéndose de la inercia del móntelo usted mismo", afirma la directora comercial de Feriarte. "El comprador de antigüedades quiere tener objetos del pasado, una pieza singular bien por belleza, calidad o peculiaridades", detalla Alicia García Santos, dueña junto Íñigo Zulaica, de Zulaica Antigüedades, una firma de Bilbao abierta desde 1999 y asidua a las ferias desde 2001. Estos anticuarios, especializados en el siglo VIII, fuera de las tendencias y modas, tienen un público fiel a los pequeños escritorios y cómodas, cajas, objetos decorativos, fácilmente combinables con muebles contemporáneos y espacios más pequeños.

    Y como no podía ser menos, en este mundo también hay modas: desde el art decó, los de diseño nórdico, a los muebles sesenteros y setenteros, o el arte industrial, porque, como revela Consuelo Durán, "el problema del espacio, el tamaño de las viviendas condiciona, y los gustos, ahora más minimalistas, requieren piezas con menos mantenimiento". La directiva cree que en España se vende mejor la pintura y las artes decorativas, en detrimento del mueble, "aunque estamos en un momento en el que hay piezas muy interesantes por precio, como los de la época Carlos IV o franceses, que sí son apreciados fuera de España", precisa. "Es un buen momento para hacerse con piezas de calidad, porque los precios están muy ajustados tras la crisis, y la calidad en una pieza siempre es inversión a futuro", puntualiza Alicia García Santos.

    Más lejos economia.elpais.com

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